Economía

El bajón de la inflación en Argentina revive el plan Milei en un momento clave para la economía del país

Tras 11 meses de subidas de precios, el plan Milei estaba en sus horas más bajas.
19/05/2026

Tras 11 meses de ascensos que han puesto en seria duda la eficacia del plan de Javier Milei contra la inflación, el IPC de abril ha supuesto un alivia para el presidente y su plan de estabilización monetaria. En abril, los precios al consumidor se han desacelerado en 0,8 puntos respecto al mes anterior, una desaceleración más que notable que supone un alivio para Milei y su Gobierno. Los precios avanzaron el 2,6% en comparación con marzo pasado, mes en el que la tasa de variación mensual había sido del 3,4%. Esta dato resulta muy importante, puesto que Javier Milei llegó al poder, en buena parte, gracias a la promesa de acabar con la inflación galopante que lleva años asolando la economía argentina. Aunque las subidas de los últimos 11 meses no habían llevado a la inflación a los niveles vistos en 2023 y 2024, si estaban empezando a generar cierta desconfianza en el plan de estabilización macroeconómica y monetaria del Gobierno de Argentina.

Este empujón al plan Milei llega en un momento vital para la economía, que tras un inicio de año volátil y renqueante (la actividad económica se contrajo en febrero) podría aprovechar la subida del precio del petróleo y el buen año de la producción agrícola y pesquera para sumar un extra de crecimiento a las previsiones oficiales. Si la economía crece con intensidad y los precios vuelven a la senda desinflacionista, el Gobierno de Milei podría empezar a recuperar parte de la popularidad perdida en los últimos tiempos. El camino del mandatario liberal está siendo complejo.

 

Un plan cuestionado

El plan basado en los recortes del gasto público (el Gobierno acumula ya dos superávits fiscales consecutivos) y la reestructuración del balance del banco central está generando un impacto importante sobre la economía real, que ha visto cómo se perdía uno de los motores más importantes de los últimos años en Argentina. El gasto público monetizado y financiado con deuda se había convertido en uno de los ejes de la economía Argentina. El problema de esta estrategia es que resulta insostenible en el medio plazo y siempre acaba el default y sufrimiento.

 

Aunque la economía va a registrar en 2026 una expansión superior al 3%, sumando dos años consecutivos de crecimiento (algo que no se veía desde hace más de 15 años), los salarios reales avanzan lentamente y el mercado laboral no termina de despegar por completo, pese a la reducción de la informalidad y la mayor creación de empleo en el sector privado. La transición está siendo dura tal y como se anunció, pero una cosa es el anuncio y las palabras, y otra sufrir directamente esta transición que perjudica a ciertos sectores y estratos de la economía. Aunquela producción de petróleo está en máximos históricos y el país registra importantes superávits comerciales, la población aún no percibe de forma notable los beneficios de estos datos 'macro'.

Milei llegó al poder con un plan totalmente opuesto, basado en equlibrar las cuentas públicas y ordenar el balance del banco fiscal para poner coto a la inflación. La terapia de shock funcionó muy bien durante muchos meses en lo que se refiere a la inflación, rebajando el crecimiento mensual de los precios desde el 25% de 2023 hasta el 1,5% en abril de 2025. Sin embargo, desde ese momento, el IPC mensual no paró de escalar lentamente, lo que ha generando grandes críticas de economías y analistas.

 

Un proceso duro y con altibajos

En defensa del Gobierno de Milei cabe decir que pocos o ningún proceso desinflacionario de esta índice ha sido lineal nunca. Lo relevante es la tendencia subyacente, aunque se puedan producir episodios de rebote en los precios, asegura el economista Juan Ramón Rallo.

Rallo explicaba que los procesos de estabilización macroeconómica no muestran una mejora constante mes a mes o trimestre a trimestre durante año, sobre todo cuando se parte de una situación extremadamente frágil y de años de desgaste y pérdida de confianza. Este experto explica que es normal observar períodos de repunte en la tasa de inflación dentro de un programa exitoso a largo plazo.

Rallo realizaba una comparación con Israel. que tardó alrededor de siete años (a partir de 1985) en bajar la inflación a niveles sostenibles tras décadas de alta inflación. Argentina, con cinco décadas de inestabilidad, enfrenta un "descrédito acumulado" mayor, señalaba. Sin embargo, el dato de abril parece mostrar que el plan de estabilización sigue vivo y aún tiene serias opciones de funcionar.

 

La inflación de bienes y servicios

De acuerdo al informe del Indec, los precios de los bienes tuvieron en abril una variación positiva del 2,5% en comparación con marzo, mientras que los servicios subieron el 2,6%, unos datos que se sitúan en el 27,4% y el 43,1%, respectivamente, en la comparación interanual.

Entre las subidas mensuales registradas en abril destacan las de transporte (+4,4%), por efecto del alza de los combustibles, educación (+4,2%), comunicación (+4,1%) y servicios de agua, gas y electricidad (+3,5%). Los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron el 1,5% con respecto a marzo.

Pese a la desaceleración del precio de los alimentos, un componente clave para el bienestar de la población, Javier Milei es consicente de que el objetivo sigue estando muy lejos: "El único dato que nos trae alivio es que sea cero. Hasta que eso no pase, la lucha contra la inflación no está terminada", afirma el mandatario durante una entrevista en el canal de streaming Neura.

 

La menor tasa anual en 8 años

Los precios al consumidor acumularon en 2025 una subida del 31,5% en Argentina, la menor tasa en ocho años y muy por debajo del alza del 117,8% de 2024.

Para este año, el Gobierno de Javier Milei incluyó en el Presupuesto una proyección de inflación del 10,1% para todo 2026, mientras que el Fondo Monetario Internacional prevé para Argentina un alza anual de precios del 30,4%.

Los más recientes pronósticos privados que recaba mensualmente el Banco Central argentino apuntan a que la inflación acumulada de este año será del 30,5%, con tasas mensuales del 2,3% en mayo y del 2,1% en junio.

Fuente y nota completa: EL ECONOMISTA

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