Accidentes | Electrocutado

Una nena fue a una panchería, tocó un cable pelado y recibió fuerte descarga

Ocurrió en la localidad de Merlo. La madre hizo la denuncia policial y busca testigos.

Una nena de 3 años fue a una panchería de Merlo junto a su mamá de 20, tocó cables pelados que estaban bajo la mesa del mostrador y terminó internada en el hospital Eva Perón. "Los empleados del local se rieron en mi cara, no se hicieron cargo de nada y, cuando volví al negocio, habían sacado todas las posibles pruebas", dijo la madre de la víctima. Además, pidió la colaboración de testigos. La menor se encuentra estable.

La mujer estaba junto su hijita de 3 años haciendo la fila para comprar comida rápida en un negocio situado en la calle Moreno al 600, la localidad bonaerense de Merlo. La nena, intranquila, se movió unos centímetros hacia el mostrador del local. Su madre nunca imaginó que al alcance de su hija, y de todos los clientes, se encontraba un conjunto de cables pelados que atentaban contra la vida de los usuarios. La menor, con total inocencia, tocó uno de los alambres electrificados.

"Mi nena entró en shock y cuando la socorrí comenzó a llorar drásticamente y no paraba de temblar. No entendía lo que estaba pasando, entré en desesperación. Una señora que estaba en el lugar me advirtió sobre los cables pelados, vi la marca en la mano de mi hija y la llevé de inmediato al hospital. Allí, la atendieron de urgencia y la internaron", dijo Melany, de 20 años.

Tras pasar una noche eterna con temor, los médicos le dieron el alta a su hija y, a partir de ese momento, pudo juntar fuerzas para tomar cartas en el asunto. "Gracias a Dios todo salió bien y le dieron el alta a mi hija. Pasamos una mala noche pero pudo haber sido peor. Mi nena podía morir electrocutada, ellos no me la iban a devolver. Son unos inconscientes", dijo la joven.

Continuó: "En el local no asistieron a mi hija, no ofrecieron llevarla al hospital. Se rieron en mi cara, no recibí ningún tipo de ayuda. Decidí volver para tomar fotos de los cables pelados y, de esta forma, impedir que se registre alguna otra víctima", relató la joven.

Al llegar al negocio, notó que los empleados del local habían sacado todos los cables. Por lo tanto, pidió desesperada testigos que la ayuden a demostrar la falta cometida por los dueños del negocio. "Busco personas que estuvieron ese jueves en la parada del colectivo de la línea 236", aseguró la mujer, que realizó la denuncia en la Comisaría de la localidad mencionada.

Fuente: Crónica

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