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La importancia de la protección de los dispositivos médicos

Los ciudadanos confían en el conocimiento experto y los equipos que proporcionan los hospitales para mantener su salud. Sin embargo, si en cualquier momento fallaran los equipos eléctricos, los médicos no podrían proporcionar cuidados y se pondría en riesgo a los pacientes.

Los sistemas médicos dependen de un flujo de energía estable, para que funcionen los equipos biomédicos, se mantengan las luces encendidas y pueda accederse a datos de los pacientes online. Los fallos de equipos o sistemas pueden originar averías y periodos de inactividad y provocar la muerte de pacientes.

Por ejemplo, durante el verano de 2019, un apagón a gran escala dejó a 48 millones de personas de Argentina, Uruguay y Paraguay sin suministro eléctrico. El apagón solo duró un día, pero afectó a infraestructuras vitales como los hospitales, que tuvieron que recurrir a generadores para seguir atendiendo a los pacientes. Apagones como estos quedan fuera del control de los directores de hospitales y los médicos, pero podemos adoptar medidas preventivas para garantizar que las fluctuaciones en el suministro eléctrico no afecten a las operaciones.

Recuperación del suministro

Si bien los generadores pueden contribuir a suministrar energía en situaciones desesperadas, algunos equipos cruciales, como los respiradores y otros monitores, deben disponer de un suministro eléctrico constante con el fin de reducir los riesgos para los pacientes. En lugar de depender de generadores eléctricos temporales, los directores de hospitales y responsables de instalaciones deberían disponer de un plan para impedir cualquier interrupción en el suministro eléctrico.

Un sistema de alimentación ininterrumpida (UPS, por sus siglas en inglés) debería ser un elemento clave de la estrategia de mantenimiento preventivo de unas instalaciones sanitarias. Los sistemas UPS suministran energía en el caso de que se produzca un apagón y permiten proteger a los sistemas eléctricos y electrónicos de los problemas que ocasiona la interrupción del suministro eléctrico principal. Un UPS es un puente esencial entre el suministro eléctrico de la red y el suministro proporcionado por un generador diésel de emergencia.

Protección de los equipos

Sin embargo, las interrupciones en el suministro eléctrico no son el único problema que deben tener en cuenta los responsables de instalaciones médicas. Los dispositivos médicos son extremadamente sensibles — tanto como el cuerpo humano. De hecho, una vez retirado el aislamiento eléctrico que nos proporciona la piel, como sucede durante una operación quirúrgica, una tensión tan insignificante como la que se transmite al tocar un teléfono móvil puede resultar letal.

IBM estima que, en un edificio típico, se producen cada mes 120 problemas de calidad del suministro eléctrico que afectan a equipos sensibles, lo que pone de manifiesto la importancia de mantener los equipos médicos en perfecto estado.

Una forma de lograrlo consiste en eliminar los eventos de conmutación de bajo nivel, o perturbaciones transitorias, que tienen lugar constantemente en el suministro eléctrico. Esto reduce el daño eléctrico y mejora el servicio al paciente al mantener los equipos eléctricos en funcionamiento. ECS International vende una solución denominada una gama de sistemas de alta eficiencia para la protección contra sobretensiones y perturbaciones transitorias que contribuye a proteger activos valiosos que utilizan microprocesadores.

SineTamer supervisa los eventos que tienen lugar cerca de la onda sinusoidal, indetectables para la mayoría de los dispositivos de calidad del suministro eléctrico, y elimina los problemas provocados por eventos transitorios regulares.

Los expertos también colaboran con los directores de hospitales para desarrollar un sistema a medida que disponga de todas las configuraciones especiales requeridas para cumplir la normativa del sector médico.

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