Relé térmico o guardamotor
¿Relé térmico o guardamotor? La decisión técnica que puede evitar una falla costosa
Por Luis Barrionuevo
Profesor en Educación Tecnico Profesional y Técnico Mecánico Electricista Matrícula Profesional N° 1117
Introducción
En instalaciones industriales y comerciales es frecuente encontrar motores eléctricos protegidos mediante relés térmicos, guardamotores o una combinación de ambos dispositivos. Sin embargo, una pregunta recurrente entre instaladores, proyectistas y responsables de mantenimiento es: ¿cuál de los dos dispositivos ofrece la mejor protección para un motor eléctrico?
La respuesta no es tan simple como elegir uno u otro. Cada dispositivo fue diseñado para cumplir funciones específicas y conocer sus características permite seleccionar la protección adecuada, mejorar la confiabilidad de la instalación y evitar costosas interrupciones de servicio.
La importancia de proteger correctamente un motor
Los motores eléctricos representan uno de los activos más importantes dentro de una instalación industrial. Una falla puede generar paradas de producción, costos elevados de reparación, reemplazo prematuro de equipos y riesgos para las personas y la instalación.
Las causas más frecuentes de averías son: sobrecargas mecánicas, falta de fase, arranques prolongados, rotor bloqueado, cortocircuitos y desequilibrios de corriente.
El relé térmico: especialista en sobrecargas
El relé térmico es un dispositivo diseñado específicamente para proteger motores frente a sobrecargas prolongadas. Su funcionamiento se basa generalmente en elementos bimetálicos que se deforman por efecto del calentamiento producido por la corriente que circula hacia el motor.
Ventajas: excelente protección contra sobrecargas, protección contra pérdida de fase, bajo costo y facilidad de mantenimiento.
Limitación principal: no protege contra cortocircuitos y debe complementarse con fusibles o interruptores automáticos.
El guardamotor: protección integral
El guardamotor integra protección térmica contra sobrecargas, protección magnética contra cortocircuitos, función de seccionamiento y maniobra manual.
Ventajas: protección integral, menor espacio en tableros, simplificación del montaje y rapidez de instalación.
Limitaciones: costo inicial superior y menor flexibilidad en ciertas aplicaciones complejas.
¿Cuándo conviene utilizar un relé térmico?
Resulta recomendable cuando existen maniobras frecuentes mediante contactores, PLC o variadores de velocidad; cuando se requiere selectividad de protecciones; y en instalaciones industriales de gran potencia.
¿Cuándo conviene utilizar un guardamotor?
Es una excelente opción cuando se busca simplicidad, ahorro de espacio en tableros y una solución compacta para bombas, extractores, compresores y pequeñas máquinas.
Una experiencia en campo
Hace algunos años, durante una visita técnica a un taller industrial, observé una bomba trifásica protegida únicamente mediante un relé térmico asociado a un contactor. Tras un cortocircuito interno en el motor, el relé térmico no llegó a actuar debido a la velocidad de la falla. El daño alcanzó conductores, contactor y caja de bornes. Posteriormente se incorporó un guardamotor correctamente coordinado, mejorando significativamente la seguridad y confiabilidad de la instalación.
En sisntesis
El relé térmico sigue siendo una solución excelente para la protección contra sobrecargas, mientras que el guardamotor ofrece protección integral térmica y magnética. La elección correcta depende de la potencia del motor, el tipo de maniobra, la severidad del proceso y los criterios de mantenimiento de la instalación.